Sin saberlo
¿Acaso sabe el Sol de los motivos
que le hacen emprender cada
mañana
su monótona y lenta travesía?
¿Sabe la hierba acaso por qué
crece,
o comprende el gusano las razones
que llevarán su cuerpo desgarbado
al estadio de grácil mariposa?
¿Está al tanto la rosa del
hechizo
de su corola en flor, de la
armonía
colorida y perfecta con que
yergue
su altiva sugestión a la mirada?
¿Sabe el aire que es nota y es
suspiro?
¿Entiende el mar que solamente es
agua
aunque se crea dios cuando
embravece?
¿Se da cuenta el amor de su
inconstancia
cuando abandona y huye?¿Sabe la
risa
en que fracción de tiempo
desolado
se hace llanto?¿Sabe el dolor que
duele?
Así tampoco sabe la palabra
del tremendo poder de su sentido,
de su nexo de unión, del
implacable
silencio que vendrá si la
enmudecen.
No es consciente la Voz que se hace verso
de alumbrar hermosura en un
poema.
Mario Martínez.

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